Solo falta una pieza

twitter: @eugenio_fouz

Solo falta una pieza

EUGENIO FOUZ

Un veterano contaba la historia de un hombre extraño que hablaba solo todo el rato. Nos decía que no estaba bien de la cabeza, como todos los inquilinos del hospital. Los enfermeros se interesaban por él. Le preguntaban cómo le iba, le decían que en qué pensaba y, cuando le notaban una mirada enajenada intentaban alegrarle el día con una sonrisa. Una semana, el solitario parecía preocupado. Paseaba nervioso de un lado a otro de los corredores de la planta de psiquiatría del edificio. Gesticulaba, se reñía a sí mismo. Buscaba aislarse de manera absoluta. Quería estar solo, si es que podía estarse todavía más solo que él. Elegía las esquinas para sentarse en el suelo. Escribía notas en un papel que arrugaba cuando se sentía observado. Pocos pacientes le trataban.

El hombre dibujaba garabatos combinando números y letras, fórmulas matemáticas, tachando rabioso una flecha, esbozando un eje, un giro o una nueva polea. Esa semana se confió a uno de sus cuidadores después de aceptarle un cigarrillo por primera vez. Compartió con él su secreto. Le mostró el croquis de una máquina de fabricación de billetes de curso legal. Eso decía él. Creía que en cuanto consiguiera obtener una pieza, solo una pieza, funcionaría de inmediato. Era, sin embargo, improbable (por no decir imposible) lograr la pieza que faltaba ya que este pájaro raro aseguraba saber que un relevante personaje de la política nacional la custodiaba en un lugar desconocido y bien protegido. Conociendo la identidad del personaje al que se refería, todos los que escuchábamos risueños al veterano la anécdota del hombre y su máquina del dinero supimos que el inventor no iba a conseguir su objetivo.

Ayer, mientras hablaba yo con una amiga sobre la situación política actual de su país y el mío, ella me decía que la democracia consistía en aceptar las decisiones, los votos, de los demás y vivir con ello. Decía que unas veces ganamos nosotros porque se cumple nuestra opción y otras perdemos. Por mi parte, yo me preguntaba en voz alta (le preguntaba a ella también) si acaso la democracia era la mejor forma posible de gobierno o si nos estábamos perdiendo algo. La sociedad moderna a menudo parece descontenta e insatisfecha. Y pensé que a este modelo político podría faltarle un principio, un artículo o dos, un algoritmo o quizás un pieza como a la máquina del loco para empezar a rodar.

columna semanal publicada en El Nacional, lunes 13.11.17

 

Lea aquí la versión original:

http://www.el-nacional.com/noticias/columnista/solo-falta-una-pieza_211170

*

Anuncios
Publicado en Uncategorized | Etiquetado , , , , , , , , | Deja un comentario

Titulares chicuelinos

twitter: @eugenio_fouz

EXILIO INTERIOR

Titulares chicuelinos

EUGENIO FOUZ

Los verdaderos analfabetos son los que aprendieron a leer y no leen” (MARIO QUINTANA)

Siendo sincero, que no me cuesta nada, al leer el titular de la noticia publicada en ese diario pensé que iba a tratar de otra cosa muy diferente. Y si no, dígame qué entiende usted por esto,  “Se denuncia a sí mismo por ir a un club de alterne” (ABC, Redacción de Las Palmas, 4.11.2017) ¿No se imagina a un paisano con la vergüenza suficiente para confesar un acto del que no se considera orgulloso? A mí me pareció adivinar en ese gesto una cuestión de conciencia. Me dije “esta la guardo para el próximo artículo”.

Ya me veía escribiendo una historia extraña basada en hechos reales y que quizás recordaría a aquella noticia que el autor de “La letra escarlata” leyó en un diario americano de un hombre celoso que abandonaba a su mujer. Quiso hacerle creer que la había dejado para siempre. Nathaniel Hawthorne quedó fascinado con el estrafalario suceso del individuo capaz de mantener en secreto su propia existencia-fingiendo su desaparición- con la insana intención de observar la fidelidad de su esposa. En otras palabras, quería comprobar que ella lo amaba más que a nada en el mundo. Esa noticia dio lugar a un relato titulado “Wakefield”.

Bueno, pues salvando las distancias -no me atrevo a escribir “mutatis mutandis” no vaya a autocorregir el enanito que vive en internet por “matando a matutes” [cf. EL PAÍS, La matraca, Julio Llamazares.-4.11.2017]- entre la noticia del hombre celoso y el titular con pase de chicuelina de la edición del ABC de Canarias, ingenuo de mí, hice lo que acostumbro hacer cuando veo un posible tema sobre el que escribir: copio el enlace y lo envío a mi correo para consultarlo más adelante. En este caso concreto, llegado el momento, hago clic en el enlace y me veo dentro de la historia envuelto en un capote. Giro sobre mí mismo como un torero y medio mareado me doy cuenta del error. Con todo, pienso que ahí hay un artículo que dice ¡ay!

Me repongo y me pongo al teclado. Vamos a ver, un tipo que redacta una denuncia contra su persona es un individuo que no tiene la conciencia tranquila y se considera merecedor de penitencia. Me cayó bien desde el principio, no obstante, la película era otra.

El suceso ocurría en algún local nocturno de Canarias el pasado mes de septiembre. Un hombre de nacionalidad noruega se presentaba en el cuartel de la Guardia Civil para denunciar el robo de su tarjeta de crédito. Tras investigar los pagos efectuados con esa tarjeta se llega a un club de alterne de Gran Canaria. El extranjero niega conocer el lugar. En el club afirman que el noruego es un cliente habitual. En fin, el galán tenía un plan. Yo me había montado una película, el noruego otra, la Guardia Civil desmontó las dos y el redactor del ABC me dio pie a escribir este artículo de un tirón.

 artículo de OPINIÓN publicado en LA VERDAD (Murcia), hoy 15/11/2017, miércoles

*

La noticia y el titular del ABC de Canarias, @ABC_Canarias:

http://tinyurl.com/ybezud6b

*

Enlace a PDF de la historia de N. Hawthorne, Wakefield:

https://www.slideshare.net/EugenioFouz/wakefield-n-hawthorne

**

NOTA:

El artículo “Titulares chicuelinos” es mi último artículo de opinión para el diario LA VERDAD. El día 15 de noviembre me comunican que no cuentan conmigo a partir de esta fecha. Casualidades de la vida, ese mismo día es mi santo-todavía celebro el día de San Eugenio los 15 de noviembre de cada año y hace exactamente diez años empezaba a publicar artículos en el periódico murciano. El primer artículo fue este “Un tranvía llamado deseo” (LA VERDAD, 15.11.2007). Recuerdo al director del periódico entonces, José Carreres. Pachi Larrosa, jefe de Redacción, fue el primero en creer que lo que yo escribía merecía la pena. Luego, conocí a Mariano Caballero de quien guardo un grato recuerdo y ahí empezó mi columna quincenal “EXILIO INTERIOR”. Tanto Pachi como Rosa (Rosa Garijo) y, en tiempos de Alberto Aguirre, Víctor Rodríguez tuvieron la paciencia de aceptar mis escritos con correcciones o rectificaciones de última hora para cambiar un título, una repetición, un párrafo entero y a veces una simple coma o una s que se colaba entre líneas. He escrito artículos dedicados a ellos (cf. “Escribir en rosa”, “Escribir inspirado”, “aibaB ne yotse”, y alguno más que no me viene ahora a la cabeza.

En dos momentos me lancé a escribir artículos en serie, siguiendo un riguroso orden alfabético. En el primero de ellos comencé el texto por la letra A, en el segundo por la B, y así sucesivamente. No fue fácil iniciar uno de ellos por la letra Q. Pero finalmente lo hice. El inicio de estos textos era complicado, y probablemente en la Redacción del periódico pensaron que me había trastornado un poco, jajaja, o algún lector no entendía qué me pasaba, por qué escribía artículos tan extraños, por lo menos, el inicio del texto. Esto, asumiendo que hubo lectores. No satisfecho con esto, volví a intentarlo y culminé otra segunda serie de artículos que empezaron por la A y terminaron en la letra Z.

En fin, el pasado miércoles publicaban mi último artículo “Titulares chicuelinos” (15.11.2017). El título guarda relación con un pase taurino, chicuelina, consistente en citar al toro de frente, dejarlo pasar pegado al cuerpo del valiente y girarse sobre sí mismo en sentido contrario al avance del animal. La imagen resultante es un torero envuelto en el capote. A mí me sucedía algo semejante. Tuve la impresión de envolverme yo solo en el capote adelantándome a la noticia del ABC de Canarias pensando que iba por un lado cuando iba por el otro.

Gracias a todos por todo.

Eugenio Fouz.-

Murcia, 19.11.17

*

Publicado en Uncategorized | Etiquetado , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , | Deja un comentario

No desprecie nunca a un clásico

twitter: @eugenio_fouz

 

No desprecie nunca a un clásico

EUGENIO FOUZ

He tenido que leer otra vez a medias obligado un clásico de la literatura española. Y digo “a medias obligado” porque es una lectura obligatoria para los alumnos y parece convertirse en una obligación para el profesor cuando es un placer. Se trata de Don Juan Tenorio, la pieza dramática en la cual un apuesto seductor de mujeres, no teme a Dios ni a la muerte, rima sus frases y aventaja al resto de los mortales en el manejo de la espada.

A quienes seguimos empeñados en el soporte de lectura tradicional nos agrada el tacto de la textura y el olor del papel. El libro que tengo en las manos es una versión adaptada de la obra de José Zorrilla para adolescentes de la editorial Anaya del año 2011. Imagínese un libro de letra grande adornado con ilustraciones y notas aclaratorias cada dos páginas.

Casualidad o no, empecé el viaje literario hace un par de días y lo acabé el mismo día que escribo estas líneas y es precisamente hoy, 1 de noviembre. En la cultura moderna, muchos celebraron ayer por la noche el ritual del “trick or treat” (truco o trato) de Halloween. Hoy es el Día de Todos los Santos y de un tiempo a esta parte en España se ha ido incorporando una tradición en algunas ciudades españolas –entre ellas, también en Murcia- consistente en representar el Tenorio, la más conocida obra del dramaturgo español en la cual coexisten la vida terrenal y los indicios de una vida más allá de la vida.

Al terminar de leer la obra simplificada a cargo de Juan Manuel Infante Moraño en la página 146 di con un apéndice que trataba del autor y su gusto por la literatura. Aprendí que la fama le había pasado la mano por el hombro mientras leía unos versos ante la tumba del romántico Mariano José de Larra. Quise saber más, conocer aquel homenaje y recuperar el grueso volumen de artículos periodísticos de Larra que desprecié siendo estudiante de bachillerato.

columna de opinión publicada en El Nacional (Venezuela) (lunes, 6.11.17)

Lea aquí la versión original en @ElNacionalWeb 

http://www.el-nacional.com/noticias/columnista/desprecie-nunca-clasico_210487

*

El poema leído ante la tumba del escritor Mariano José de Larra por un entonces desconocido José Zorrilla:

 

A la memoria desgraciada del joven literato

José Zorrilla

 

Ese vago clamor que rasga el viento

es la voz funeral de una campana;

vano remedo del postrer lamento

de un cadáver sombrío y macilento

que en sucio polvo dormirá mañana.

Acabó su misión sobre la tierra,

y dejó su existencia carcomida,

como una virgen al placer perdida

cuelga el profano velo en el altar.

Miró en el tiempo el porvenir vacío,

vacío ya de ensueños y de gloria,

y se entregó a ese sueño sin memoria,

¡que nos lleva a otro mundo a despertar!

Era una flor que marchitó el estío,

era una fuente que agotó el verano:

ya no se siente su murmullo vano,

ya está quemado el tallo de la flor.

Todavía su aroma se percibe,

y ese verde color de la llanura,

ese manto de yerba y de frescura

hijos son del arroyo creador.

Que el poeta, en su misión

sobre la tierra que habita,

es una planta maldita

con frutos de bendición.

Duerme en paz en la tumba solitaria

donde no llegue a tu cegado oído

más que la triste y funeral plegaria

que otro poeta cantará por ti.

Ésta será una ofrenda de cariño

más grata, sí, que la oración de un hombre,

pura como la lágrima de un niño,

¡memoria del poeta que perdí!

Si existe un remoto cielo

de los poetas mansión,

y sólo le queda al suelo

ese retrato de hielo,

fetidez y corrupción;

¡digno presente por cierto

se deja a la amarga vida!

¡Abandonar un desierto

y darle a la despedida

la fea prenda de un muerto!

*

Poeta, si en el no ser

hay un recuerdo de ayer,

una vida como aquí

detrás de ese firmamento…

conságrame un pensamiento

como el que tengo de ti.

***

 

Publicado en Uncategorized | Etiquetado , , , , , , , , , , , , , | Deja un comentario

La pantalla o la vida

EXILIO INTERIOR

twitter: @eugenio_fouz

cruza

Ignorance is not innocence but sin” (ROBERT BROWNING)

Cruzar la calle con el semáforo en rojo no es la mejor idea del mundo por mucha prisa que uno lleve ese día. Ni siquiera aunque sea viernes. Lo correcto es pasar al otro lado cuando el hombrecillo del semáforo parece un marciano. También puede cruzar si la luz ámbar está parpadeando. Cerciórese de que ningún vehículo se aproxima ¡Ojo! No sea tan ingenuo de mirar solo a su izquierda. Mire siempre a ambos lados de la vía. Hágame caso, le vendrá bien mantenerse a salvo, y además el cuello se lo agradecerá.

Le he estado dando vueltas al asunto de las normas, la autoridad y estas cosas en las que los profesores pasamos el rato preocupándonos. Me dije a mí mismo que los automovilistas conocían un código de circulación y que, en principio, cumplían las normas. Bueno, lo típico: detenerse ante la señal de STOP, ceder el paso a los peatones, no estacionar en lugares donde no está permitido, accionar el intermitente, no saltarse semáforos en rojo, etcétera. Y entonces se me ocurrió pensar que a los peatones también nos hacía falta un código. Todos somos peatones en esencia. Quise saber si se me había ocurrido solo a mí o no era el primero en pensarlo. Me senté al teclado y googleé “código de circulación para peatones”. Le sorprenderá saber que ese documento existe. En la pantalla apareció esto: “[PDF] Los peatones-DGT”. El texto está editado desde el Ministerio del Interior por la Dirección General de Tráfico y contiene 24 páginas en formato PDF.

Le recomiendo que descargue, imprima y lea el cuadernillo si no quiere ser un peatón ignorante. En él se explican unas normas generales y básicas de circulación, cómo comportarse en los cruces regulados por agentes de tráfico, así como señales exclusivas para peatones.

El caso es que el otro día, al final de la jornada mientras volvía a casa, cruzaba una calle regulada por semáforos medio distraído. No podría asegurar si crucé en ámbar o ya acababa de ponerse la luz roja. Solo sé que oí la pitada de un motorista a mi espalda. Al volver la cabeza vi a una joven que había cruzado justo detrás de mí con los ojos pegados a la pantalla del teléfono.

¿Qué nos está pasando? En serio.

gettyimages-615331368

La prensa internacional aludía en julio de este año a las medidas adoptadas por el alcalde de Honolulú, Kirk Caldwell para frenar el uso y abuso de los teléfonos móviles en la calle. Esas medidas entraban en vigor este mes de octubre. (“Honolulu bans texting while crossing streets”.-The Independent, 30.07.2017). En Hawaii ha habido demasiados atropellos de “zombies” que cruzaban la calle abducidos por una pantalla luminosa. Las multas para aquellos hawaiianos que a partir de ahora crucen la calzada hablando por teléfono o toqueteando su dispositivo electrónico favorito podrán suponer 99 dólares (unos 80 euros)

Me viene ahora a la cabeza aquella cita de Marco Aurelio, “los hombres han nacido los unos para los otros; edúcalos o sopórtalos

*

[artículo de opinión publicado en @laverdad_es el miércoles, 1 de noviembre de 2017]

**

Lea la versión original de la noticia en “The Independent” (@Independent)

http://www.independent.co.uk/news/world/americas/honolulu-texting-walking-hawaii-city-distracted-pedestrian-law-a8018686.html

*

Aquí tiene el enlace al PDF de la Dirección General de Tráfico (24 páginas)

[@DGTes en Twitter]

http://tinyurl.com/yas9qha3

*

Publicado en Uncategorized | Etiquetado , , , , , , , , , , | Deja un comentario

Los profesores no sabemos nada

twitter: @eugenio_fouz

[Tom Berenger as “The substitute”, Jonathan Shale (1996)]

*

Los profesores no sabemos nada

EUGENIO FOUZ

Ser profesor o maestro conlleva una carga emocional para la cual uno ha de estar preparado. No todos sirven para entrar a una clase llena de niños, enseñarles una materia y saber imponer silencio, o si ya empiezo a sonar demasiado clásico, hacerse respetar. En otras palabras, hacer que los alumnos presten atención al mensaje y aprendan cosas.

Cuando se trata de niños de siete años el proceso de comunicación entre ellos y los maestros se vuelve, en ocasiones, más complicado de lo que cabría imaginar. Los malentendidos entre ambas formas de entender las cosas resultan curiosos como este que ocurrió en una prueba de matemáticas. El maestro pone un test aparentemente sencillo a sus pupilos. Uno de los ejercicios decía literalmente: “Escribe con cifra los siguientes números” y a continuación los números “diez, noventa y ocho, ochenta y uno” y otros más. La respuesta del niño fue “11, 99, 82” (…). Lo que debía haber puesto resultaba más fácil que lo que él pensaba. No obstante, la respuesta no era correcta y en la fotografía compartida en la red social del pájaro azul podemos ver una enorme equis roja tachando la opción del aventajado pupilo.

A mí me parece que el pequeño interpretó el mensaje influido por la invasiva ola anglosajona que invade nuestro país. El alumno, en lugar de entender la pregunta (correctamente formulada en castellano), pudo creer que la tarea consistía en poner los números siguientes, es decir, los que siguen a los números allí presentados en lugar de escribir los números que se presentaban “a continuación”. En lengua inglesa el adjetivo precede al nombre por norma general. La frase “following figures” (números siguientes o siguientes números) podría haber sido la raíz de la confusión. No me atrevo a asegurarlo, tal vez sea deformación profesional.

El mérito del niño fue ver un desafío mayor al problema real. La historia fue popular a través de la fotografía del ejercicio con la equis roja que citaba ahí arriba, en la cual el padre del niño expresaba irónicamente su descontento con la calificación negativa del maestro. El tuit decía literalmente: “yo creo que quien no lo ha entendido bien es el profe”.

DMXVyKhXkAAPgr6

Afortunadamente, el padre deja clara la intención de su mensaje en la red social. Reconoce el trabajo del maestro y pretende mostrar otro punto de vista posible. Los internautas elogiaron la ingeniosa respuesta del niño.

No olvidemos, sin embargo, la objetividad del profesor. Empieza a ser preocupante el desprestigio del oficio de maestro. Ojalá no acabemos confundiendo el sentido de la educación y vayamos a considerar la evaluación como prioritaria a otros aspectos. Sin enseñanza no es posible el aprendizaje. No hay evaluación sin instrucción. Ah, cuánta razón tenía el filósofo griego; “Solo sé que no sé nada

*

artículo de opinión publicado en @ElNacionalWeb el día 30 de octubre de 2017

Lea aquí la versión original:

http://www.el-nacional.com/noticias/columnista/los-profesores-sabemos-nada_209384

*

NOTA: Gracias @MelOsoPolar por el aviso. Había escrito 1917 en lugar de poner 2017. Ya está corregido.

*

Publicado en Uncategorized | Etiquetado , , , , , , , , , | Deja un comentario

Dentro del laberinto

twitter: @eugenio_fouz

the-reader_02

The reader, Stephen Daldry (2008)

Dentro del laberinto

Eugenio Fouz

Parece ser que, recientemente, alguien en la sociedad moderna se ha dado cuenta de la importancia de las letras y la lectura. Leer nos vuelve más reflexivos y lo bueno de esto es el hecho de que una persona reflexiva no actúa de modo instintivo. El hombre de letras controla sus momentos. Dicho de otra manera, el lector espera, duda y piensa antes de reaccionar a un estímulo exterior con una respuesta animal y primaria. Y luego, si acaso, actúa. No conozco a nadie que dé tumbos en el sofá, grite y moleste a los demás mientras lee una novela. De hecho, los lectores suelen comportarse de manera especialmente silenciosa. Leer un libro nos calma por dentro. Y por fuera.

Leer libros de ficción o no ficción es bueno y un lector lo sabe. Perdóneme la obviedad que viene, pero es que un no-lector no lo sabe. Un individuo que no lee no tiene ni idea de lo que se está perdiendo. Vamos, que no le preocupa lo que digan estas líneas que compartimos usted y yo. Sucede con la lectura lo que pasa con muchas cosas en la vida. Uno se oye a sí mismo explicando qué no debe hacer un buen alumno en el aula a los alumnos que son buenos, e irónicamente los alumnos malos no entienden el mensaje que iba destinado a ellos.

¿Qué nos preocupa? ¿Por qué queremos que lean los adolescentes? Entre las ventajas citadas por los adultos biempensantes a favor de la lectura se encuentran la construcción de pensamiento crítico, la facilidad para hablar en público, el fomento de la imaginación y la creatividad, el sentido de la empatía, etcétera. Los defensores de estas ideas tienen razón, aunque hayan optado por elegir el lenguaje que ellos consideran políticamente correcto. La verdad es que hace falta algo más que lectura para gozar de criterio. También se necesita carácter y buena disposición para aceptar verdades que uno no habría considerado antes. Una persona tímida no va a hablar en público con soltura solamente por dedicar tiempo a leer tratados de retórica. Uno debe sentirse seguro de sus conocimientos para poder expresarlos en un foro. La imaginación y la creatividad son virtudes que se tienen o no se tienen. En fin, la lectura ayuda mucho, sin embargo, el lector ha de poner algo de su parte.

Un joven sin educación no va a leer un libro de poemas, una novela o un ensayo. Es probable que le asuste la presencia monótona de las letras, las palabras y las líneas. Hoy la sociedad vive una época visual, de imagen y fotografía, poco dispuesta a tener calma. Cuando un adolescente carece de la paciencia necesaria para permanecer al menos treinta minutos leyendo “La historia interminable” de Michael Ende, por poner un ejemplo, no es capaz de entender los motivos que llevan a Bastián Baltasar Bux a escaparse de las clases y encerrarse en el desván de su escuela con un libro.

La disciplina de la lectura no vale para todo el mundo y la soledad tampoco.

***

[artículo de opinión publicado el lunes 23 de octubre de 2017 en @ElNacionalWeb]

Lea si quiere la versión original aquí:

http://www.el-nacional.com/noticias/columnista/dentro-del-laberinto_208838

*

Publicado en Uncategorized | Etiquetado , , , , , , | Deja un comentario

El traje gris de Dorian Gray

twitter: @eugenio_fouz

EXILIO INTERIOR

Leon

(Leon, Australian trans)

*

la tierra es azul como una naranja” (PAUL ELUARD)

Me atrevo a recordar la controvertida campaña de una organización católica en febrero de este año a través de explícitos mensajes plasmados en el exterior de autobuses de color naranja. La original iniciativa de “hazteoír.org” consiguió un ruidoso rechazo de una parte de la sociedad española que creyó ver amenazados sus principios de tolerancia y libertad sexual. En aquel momento, defender el punto de vista natural de la diferenciación sexual humana suponía enfrentarse al pensamiento mayoritario de igualdad y convivencia imperante con lo cual, uno se callaba o iniciaba una competición de alto riesgo lanzándose al vacío, a ver qué pasaba. Argumentar que, efectivamente, un niño es un niño y una niña es una niña asumiendo la genitalidad obvia del pene y la vagina parecía implicar la negación de otra realidad. Esa otra realidad que muestra en la sociedad actual – ya existente en otros tiempos- a chicos que siendo genitalmente varones no se sienten pertenecientes al género masculino sino a otro género, ya sea femenino, intersexual, neutro o transgénero.

La sexualidad no se elige. Uno es hombre o mujer, marica, homosexual, gay o lesbiana aunque no quiera serlo. “Si naces hombre, eres hombre. Si eres mujer, seguirás siéndolo” (HAZTEOÍR.org) Y esto es así, estemos de acuerdo o no. La opinión es una cosa, pero la realidad puede ser otra muy distinta. Lo triste de esa realidad sería no aceptarla. Lo triste es sentirse culpable por ser lo que uno es. Lo triste es no sentirse querido.

La cuestión se complica cuando un niño desconoce qué es de verdad hasta que la vida lo coloca en su sitio, hasta que descubre su sexualidad y, en última instancia, su deseo. En el mundo moderno las cosas se ven de otro modo distinto a cómo se veían antes. En el siglo XXI la gente quema etapas a toda velocidad. Un adolescente necesita darse tiempo para saber quién es.

Y, precisamente por esto, traigo aquí a cuento el acuerdo al que llegaban este año los profesores de la “Priory Secondary School” de Lewes (Inglaterra) con los alumnos y sus padres sobre la indumentaria escolar (“Secondary School makes uniform gender neutral”, The Guardian, 6.09.2017). Con el fin de evitar la incomodidad de la falda en las chicas, y tratando a la vez de anotarse un punto a favor de la integración de esa minoría creciente conocida como transgénero, las alumnas vestirán a partir de este curso pantalón gris al igual que los chicos y el resto del alumnado. Habiendo retirado además la corbata del uniforme escolar para ellos, los matices de género no serán visibles. Al menos en lo que se refiere a la vestimenta. Podríamos olvidar, no obstante, a los alumnos que sí quieren visibilizar su identidad de género y al final, la solución a la desigualdad es cuestionable.

Nada podrá cambiar la diferencia esencial de un adolescente que camina como un chico, las maneras femeninas de una jovencita ni la ambigüedad de un andrógino aunque se vistan de gris.

[artículo de opinión publicado el miércoles, 18 de octubre de 2017 en @laverdad_es]

*

Lea aquí la noticia citada que fue publicada en “The Guardian“:

https://www.theguardian.com/education/2017/sep/06/secondary-school-makes-uniform-gender-neutral

**

Publicado en Uncategorized | Etiquetado , , , , , , , , , , , , , , , , | Deja un comentario